"El impacto de la falta de apoyo regional es muy significativo para Irán": experto analiza la actualidad del régimen en medio de fuertes protestas y la amenaza de EE. UU.
Irán vive momentos de agitación social sin precedentes. Después de 46 años bajo un régimen teocrático, miles de ciudadanos iraníes han tomado las calles en más de 100 ciudades, extendiéndose en todas las 31 provincias del país. Lo que empezó como una reacción al alto costo de vida y a la inflación, ha escalado rápidamente hacia un reclamo abierto por el fin del régimen de los ayatolás, en un desafío directo a un gobierno que ha mantenido un férreo control del país desde 1979.
El régimen ha respondido a las manifestaciones restringiendo el acceso al internet, medida que buscaba minimizar el alcance del descontento ciudadano, mientras organizaba una represión violenta.
Las escenas de brutalidad estatal se multiplican en Teherán y otras ciudades, con videos que revelan disparos continuos y manifestantes enfrentándose a la violencia de las fuerzas de seguridad. Las cifras de muertes han escalado dramáticamente, con al menos 734 fallecidos confirmados por ONG, aunque medios como The Guardian sugieren que este número podría ser mucho mayor, superando las 2.000 víctimas.
El presidente Donald Trump ha asegurado que "la ayuda está en camino" en un mensaje de aliento a los manifestantes iraníes, prometiendo sanciones severas y un potencial apoyo militar si la represión por parte del régimen no cesa.
"He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cese la matanza sin sentido de manifestantes", declaró Trump, subrayando que los responsables enfrentarán graves consecuencias.
La comunidad internacional, preocupada por la escalada de violencia, ha manifestado su rechazo a la represión del régimen. La Unión Europea está evaluando un nuevo paquete de sanciones, destinadas a congelar activos de los involucrados en las violaciones a los derechos humanos. La ONU, por su parte, ha expresado su horror ante la situación.
"El impacto de la falta de apoyo regional es muy significativo", explicó Francisco Fernández Carrillo, experto en relaciones internacionales, durante una entrevista reciente. Sin el respaldo de grupos como Hezbollah en Líbano y sin aliados como Bashar al-Assad en Siria, el régimen iraní podría estar en una situación precaria.
El análisis de Fernández proyecta dos escenarios posibles ante una potencial caída del régimen: una transición negociada con ayuda internacional, o una desestabilización violenta que podría reconfigurar el mapa político del Medio Oriente. Sea cual sea el desenlace, las manifestaciones en Irán marcan un punto crucial en la lucha por los derechos y las libertades de sus ciudadanos.