Europa reacciona a la captura de Nicolás Maduro entre el apoyo cauteloso y fuertes críticas
Horas después de que el gobierno del presidente Donald Trump anunciara la captura del líder del régimen venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa Cilia Flores, distintas figuras políticas de Europa se pronunciaron a través de sus cuentas de X.
Desde la Comisión Europea, la presidenta de la organización, Ursula von der Leyen, aseguro que la Unión Europea sigue “muy de cerca la situación de Venezuela” y reiteró que “apoya al pueblo de Venezuela y apoya una transición pacífica y democrática”. Subrayó además que “cualquier solución debe respetar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas” y confirmó coordinación con los Estados miembros para garantizar el apoyo a los ciudadanos europeos en el país.
Asimismo, el presidente del Gobierno afirmó estar en “un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos en Venezuela” y destacó que la embajada y los consulados permanecen operativos. En un informe adjunto del Ministerio de Asuntos Exteriores, la Unión Europea y Cooperación recordó que España “ha acogido, y seguirá haciéndolo, a decenas de miles de venezolanos” y que está dispuesta a contribuir a “una solución democrática, negociada y pacífica”.
En la misma línea, el vicepresidente del Consejo de ministros de Italia, Antonio Tajani, informó que sigue la situación “en coordinación con el primer ministro”, con especial atención a la seguridad de la comunidad italiana en Venezuela, destacando los lazos históricos entre ambos pueblos.
Respaldo abierto a la acción de Estados Unidos
Algunos líderes expresaron un apoyo directo a la decisión de Washington. La presidenta de Kosovo, Vjosa Osmani, manifestó que su país “apoya firmemente a los Estados Unidos y al presidente @realDonaldTrump” y calificó al régimen venezolano como “narcoterrorista”. Añadió que “el pueblo venezolano merece libertad, democracia y un futuro regido por la ley, no por el miedo”.
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, reafirmó que su país no reconoce la legitimidad de Maduro y sostuvo que “el pueblo de Venezuela debe tener la oportunidad de tener una vida normal, seguridad, prosperidad y dignidad humana”, reiterando el apoyo ucraniano a la democracia y los derechos humanos.
En contraste, varias figuras europeas cuestionaron el método utilizado por Estados Unidos. El parlamentario británico Nigel Farage calificó las acciones como “poco ortodoxas y contrarias al derecho internacional”, aunque señaló que podrían tener un efecto disuasorio sobre China y Rusia.
El eurodiputado francés Raphaël Glucksmann afirmó que no siente “ni una lágrima” por Maduro, pero alertó que el mundo podría estar entrando en una etapa donde prevalezca “la ley del más fuerte”.
Finalmente, posturas similares expresaron Ed Davey, Marine Le Pen y Aurore Lalucq, quienes, pese a criticar al régimen venezolano, advirtieron que ataques ilegales y cambios de régimen impuestos pueden generar mayor inseguridad global y debilitar el principio de soberanía de los Estados.