Operadores de estaciones de gasolina de Venezuela declaran emergencia por ingresos mínimos, dicen fuentes a Reuters
La asociación de operadores de gasolineras de Venezuela declaró emergencia en el sector debido a lo que los operadores califican como ingresos mínimos, según fuentes y un documento al que Reuters tuvo acceso.
La Federación Nacional de Asociaciones de Empresarios de Hidrocarburos (Fenegas) solicitó al gobierno el miércoles que estandarizara los precios en todo el país, según una carta de la entidad al gobierno a la que Reuters tuvo acceso.
En la carta se describe lo que, según la entidad, fueron años de solicitudes de ayuda sin respuesta.
La queja de la Federación se da a conocer en medio de recientes medidas que Estados Unidos busca implementar en Venezuela, en el sector petrolero, luego de la captura del dictador Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero.
Donald Trump anunció en las últimas semanas un “Gran Acuerdo Energético” tras la captura de Nicolás Maduro. Además, se reunió con los jefes de las principales compañías petroleras en la Casa Blanca.
El mandatario norteamericano, además, dijo en la red Truth Social que "las grandes petroleras invertirán al menos 100 mil millones de dólares".
La administración Trump ha dicho repetidamente que está al mando de Venezuela, y que controlará la industria petrolera del país "indefinidamente".
Cabe recordar que Chevron es la única empresa estadounidense que tenía licencia para operar en Venezuela.
ExxonMobil y Conoco Phillips se retiraron en 2007, después de rechazar la demanda del entonces presidente Hugo Chávez de que cedieran al Estado una participación mayoritaria en las operaciones locales.
El Departamento de Energía de Estados Unidos publicó detalles del acuerdo petrolero anunciado por Trump con el régimen venezolano encabezado, tras la captura de Nicolás Maduro, por Delcy Rodríguez.
De acuerdo con la publicación todos los ingresos provenientes de la venta de petróleo crudo y productos derivados del petróleo venezolano se liquidarán primero en cuentas controladas por Estados Unidos en bancos reconocidos mundialmente para garantizar la legitimidad e integridad de la distribución final de los ingresos.