Una tormenta de polvo en Marte revela nuevas pistas sobre el agua perdida del planeta
Múltiples investigaciones de diferentes agencias y misiones espaciales han permitido descubrir que causo que el planeta rojo, Marte, perdiera parte de su agua.
Los archivos de datos entre el Trace Gas Orbiter (TGO) de la misión ExoMars de ESA, la Mars Recinnaissance Orbiter (MRO) de la NASA y la Emirates Mars Mission (EMM), en conjunto lograron documentar la tormenta de arena.
Los resultados publicados en la revista científica Communications Earth & Environment, detallaron el cubrimiento donde se observó una tormenta potente que provocó una pérdida sustancial de agua durante el verano del hemisferio norte marciano, una estación que antes no se consideraba valiosa.
Esto se da como consecuencia que la tormenta en polvo tuvo una intensidad considerable, pero de escala local, que fue capaz de modificar la dinámica atmosférica marciana, siendo responsable del ascenso de vapor de agua hacia capas superiores de la atmosfera.
Adrián Brinees, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), explicó que el hallazgo “revela el impacto de este tipo de tormentas en la evolución climática del planeta y abre una nueva vía para entender cómo Marte perdió gran parte de su agua a lo largo del tiempo”.
Cabe aclarar que en Marte ya no hay ríos, mares, ni lluvias, sin embargo, fracciones de agua aún permanecen atrapada en el suelo como hielo, en ese contexto, la tormenta de arena lo que provocó fue elevar inusualmente el vapor de esa agua a altitudes de 60km.
En ese orden de ideas, la hipótesis que sostienen los expertos es que la mayor pérdida de agua marciana se dio en el verano austral, cuando el planeta está más cerca del Sol y las temperaturas favorecen que el vapor de agua ascienda por la atmósfera.
Finalmente, pese a este descubrimiento, el destino definitivo del agua marciana permanece sin resolverse, puesto que los expertos solo han identificado algunos mecanismos que explican una parte de esa agua perdida, pero el balance final sigue siendo un enigma sin comprobar.