"Cómo carrizo los voy a perdonar si me dejaron inválido": Jesús Ibarra, víctima de la dictadura venezolana
Jesús Ibarra, estudiante venezolano de ingeniería en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), se convirtió en un símbolo de las protestas de 2017 en Venezuela.
El 1 de mayo de aquel año, durante una manifestación en Caracas, fue impactado en la cabeza por una bomba lacrimógena lanzada por la Guardia Nacional, lo que provocó que cayera a las aguas contaminadas del río Guaire.
El impacto le causó una fractura de cráneo y hundimiento óseo, lo que requirió múltiples intervenciones quirúrgicas (al menos ocho operaciones) para reconstruir su cráneo con implantes.
Además, debido a la caída al río, desarrolló infecciones severas por el contacto con las aguas residuales.
Tras un largo proceso de recuperación en el que tuvo que reaprender a hablar y moverse, Ibarra emigró a Argentina. Su historia, sin duda es de superación, pues en 2021 inició sus estudios en Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Desde el país del cono sur, esta víctima de la narco-dictadura venezolana se pronunció sobre la ley de amnistía que promueven los hermanos Rodríguez (Delcy y Jorge).
En el contexto actual, la denominada ‘Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática’ se presenta formalmente como un instrumento de “perdón y reconciliación” nacional tras la salida de Nicolás Maduro del poder, quien, a su vez, fue capturado por fuerzas militares en Caracas el pasado 3 de enero del año en curso.
Al respecto, Ibarra se refirió a su caso. “Cómo carrizo los voy a perdonar si me dejaron inválido”, expresó.
“¿Qué se supone que haga?... Los voy a perdonar, pero cuando vea a todos esos chavistas (que me ocasionaron tanto daño) presos”, acotó.
Venezuela atraviesa un proceso de excarcelaciones graduales que se intensificó en el inicio de 2026, en paralelo con la discusión legislativa de una nueva ley de amnistía.
La organización Foro Penal, de momento ha confirmado la excarcelación de 384 presos políticos entre el 8 de enero y el 6 de febrero. A pesar de los avances, diferentes agrupaciones de DD.HH. estiman que aún permanecen tras las rejas más de 650 personas por motivos políticos.