"Delcy Rodríguez fue designada por un presidente ilegítimo, es una usurpadora, una criminal y lo veremos más temprano que tarde": Pedro Mario Burelli
Nicolás Maduro, señalado como líder del régimen venezolano, fue detenido y trasladado fuera del país junto a su esposa, Cilia Flores, hacia una prisión en Nueva York, Estados Unidos, el pasado sábado.
Tras la situación, el ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia dispuso una designación con el objetivo de asegurar la “continuidad administrativa del Estado”.
La instancia judicial ordenó que la "vicepresidente" Delcy Rodríguez asuma la “presidencia del país en calidad de encargada”, luego de la detención de Maduro.
Fue la cuestionada Sala Constitucional, que determinó que Rodríguez debe “asumir y ejercer, de manera interina, todas las funciones, responsabilidades y atribuciones propias del cargo de presidenta de la República Bolivariana de Venezuela”.
Referente a este asunto, Pedro Mario Burelli, exmiembro de la junta directiva de Petróleos de Venezuela, dio su punto de vista en NTN24.
“Hay que transmitir cierto grado de tranquilidad a la población venezolana que está en incertidumbre. Estamos en un proceso que tiene fases... Llevamos 26 años en esto y tenemos que tener cierta paciencia; Estados Unidos decidió ir por la cabeza de la culebra", dijo Burelli.
“Delcy Rodríguez fue designada por un presidente ilegítimo, es una usurpadora, una criminal y lo veremos más temprano que tarde”, complementó.
Al ser consultado sobre la relación entre la Casa Blanca y los líderes de la democracia en Venezuela, Burelli hizo énfasis.
“Las comunicaciones entre el equipo de María Corina Machado y las personas adecuadas en cada tema de la Administración Trump son constantes, son efectivas y han generado un gran respeto, porque ellos entienden contra qué estamos luchando”, manifestó.
De acuerdo con la sentencia del TSJ de la dictadura venezolana, “la presidencia de Rodríguez” será de carácter temporal. Según contempla la ley, Rodríguez debería desempeñar el cargo por un período de hasta 90 días.
En caso de que Maduro no vuelva al poder en el mencionado intervalo de tiempo, la legislación venezolana establece la obligación de convocar elecciones presidenciales dentro de los 30 días siguientes.
Al margen de lo que dicta la norma y la captura de Maduro, para nadie es un secreto, que Venezuela sigue secuestrada por el chavismo, que intensificó su aparato represor desde que se desarrollaron las elecciones presidenciales el pasado 28 de julio de 2024, contienda que tuvo todo tipo de irregularidades y fueron catalogadas como fraudulentas por gran parte de la comunidad internacional, organismos de observación y la oposición venezolana, debido a que el CNE nunca mostró las actas del proceso que, a su vez, ganó Edmundo González Urrutia.