"La libertad está siendo usada como herramienta narrativa para ganar tiempo": activistas rechazan secuestro a Juan Pablo Guanipa tras ser excarcelado por el régimen venezolano
La liberación de Juan Pablo Guanipa duró apenas once horas. El dirigente opositor venezolano, quien permaneció casi nueve meses detenido arbitrariamente, salió de prisión el domingo y fue nuevamente capturado antes de la medianoche, en lo que su familia califica como un secuestro perpetrado por el régimen de Delcy Rodríguez.
El domingo había comenzado con esperanza. Guanipa abandonó el centro de reclusión entre abrazos de familiares y simpatizantes, y de inmediato emprendió una ronda por los centros de tortura en Caracas donde familiares de presos políticos mantienen vigilias. "Cuando a mí me dicen que tenemos que reconciliarnos, yo digo muy bien, vamos entonces a discutir cuál es la verdad", declaró el político durante su breve periodo de libertad.
Sin embargo, aproximadamente a las 11:45 de la noche, Guanipa fue interceptado por unos diez funcionarios fuertemente armados y sin identificación. "Exijo fe de vida inmediatamente y responsabilizo al régimen de cualquier cosa que le pase a mi padre", denunció su hijo Ramón Guanipa, quien alertó al mundo sobre el nuevo secuestro.
La Fiscalía de Venezuela, encabezada por Tarek William Saab, emitió un comunicado alegando que la excarcelación fue revocada por "incumplimiento de las medidas cautelares". No obstante, la boleta de excarcelación original establecía únicamente presentación cada 30 días ante el tribunal y prohibición de salida del país, condiciones que Guanipa no había violado.
Martha Tineo, abogada defensora de derechos humanos y directora de Justicia, Encuentro y Perdón, señaló en Ángulo que este caso "ratifica lo que sostenidamente hemos denunciado: la falta de separación de poderes en Venezuela y el absoluto quiebre del Estado de derecho". Según Tineo, desde el 8 de enero se han verificado 435 excarcelaciones de presos políticos, pero ninguna representa una libertad plena. “Estas personas no están siendo liberadas, es decir, se mantienen con una libertad condicional”, resaltó Tineo.
El caso de Guanipa ocurre en medio de promesas del régimen sobre una supuesta ley de amnistía que otorgaría libertad plena a todos los presos políticos. Rosa Cucunuba, vicepresidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela, expresó que "evidentemente hay un tema de confianza de por medio" y que los venezolanos no confían en un sistema que "ha destruido al país".
“Este sistema está jugando con el sufrimiento de los familiares”, añadió.
María José Villasmil LaCruz, activista por los derechos humanos, subrayó que "la libertad está siendo usada de manera condicional, reversiva, políticamente administrada y como herramienta narrativa para ganar tiempo, oxígeno político y calmar la presión internacional”.
“De fondo no estamos viendo ningún tipo de perdón ni reconciliación”, subrayó.
La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela de Naciones Unidas ha acogido "con cautela" el proyecto de ley de amnistía, advirtiendo que su legitimidad debe depender de un proceso transparente e inclusivo centrado en las víctimas.