Potencia mundial anuncia que gastará más de mil millones de dólares en armamento militar para su Ejército
Gran Bretaña anunció el miércoles que gastará 1.000 millones de libras (1.350 millones de dólares) en la compra de 72 obuses RCH 155 teledirigidos para su Ejército, un cañón de artillería montado sobre un vehículo, como parte de un plan de modernización que generará más de 500 puestos de trabajo.
El Reino Unido presenta una carencia en su capacidad bélica tras haber entregado su anterior flota de sistemas de artillería, los AS90, a Ucrania en los últimos años. Los RCH 155 cubrirán esa carencia.
El contrato se firmó con ARTEC GmbH, una empresa conjunta entre KNDS y Rheinmetall, con sede en Alemania y se prevé que las primeras entregas de vehículos RCH 155 se realicen en 2028.
Los sistemas de armamento se fabricarán en las instalaciones de Rheinmetall en el centro de Inglaterra, mientras que el chasis y el motor se fabricarán en KNDS UK en el norte de Inglaterra.
El ministro de Defensa británico, John Healey, afirmó que el contrato beneficia tanto al campo de batalla como a la economía.
Se trata de un cañón que puede disparar a objetivos situados a 70 kilómetros de distancia y desplazarse a más de 100 kilómetros por hora, lo que dificulta los ataques de los adversarios.
Gran Bretaña, considerada gran potencia, se ha comprometido a realizar el mayor aumento del gasto en defensa desde la Segunda Guerra Mundial, pero la industria sigue esperando un plan de inversión en defensa que lleva meses retrasado.
EE. UU rechazó los dos portaviones del Reino Unido
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había asegurado en marzo que el Reino Unido estaba "considerando seriamente" enviar dos portaviones a Oriente Medio, pero añadió que Estados Unidos no los necesitaba para enfrentar al régimen de Irán, en el último desencuentro entre los aliados militares.
Trump ha criticado repetidamente al primer ministro británico, Keir Starmer, y sugirió que ayudó a "arruinar" la relación históricamente estrecha entre ambos países después de que Londres bloqueara el uso inicial por parte de Estados Unidos de las bases británicas para atacar al régimen de Irán desde el inicio la semana de la Operación Furia Épica.
Estados Unidos lanzó una serie de ataques conjuntos con Israel contra el régimen de Irán para intentar frenar su programa nuclear, en una ofensiva que ha avivado las tensiones en Europa y el mundo, mientras que Washington y Teherán no han conseguido llegar a un acuerdo para el alto el fuego.