Trump aseguró que "la matanza en Irán está cesando", pero no descarta del todo una intervención militar
Donald Trump afirmó este miércoles que "la matanza en Irán está cesando", tras días de represión de las manifestaciones por parte de las autoridades, pero se mostró ambiguo sobre la posibilidad de una intervención militar estadounidense, al afirmar que Washington está monitoreando la situación.
Las manifestaciones comenzaron como una protesta contra el costo de vida, pero se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que gobierna el país desde la revolución de 1979 y que desde 1989 está dirigido por el líder supremo Alí Jamenei.
Grupos de defensa de los derechos humanos afirman que, aprovechando un corte de internet de más de cinco días, las autoridades iraníes están llevando a cabo la represión más severa en años en el país, que dejó al menos 3.428 muertos, según una oenegé.
Durante un evento en la Casa Blanca, el presidente estadounidense afirmó que le habían comunicado "de buena fuente" que "la matanza en Irán está cesando, ha cesado".
"Y no hay planes de ejecuciones" de detenidos, añadió Trump.
Cuando un periodista de AFP le preguntó si se había descartado una intervención militar, Trump respondió: "Lo observaremos y veremos qué pasa después".
Tras sus declaraciones los precios del petróleo cayeron alrededor del 3% en la apertura de los mercados asiáticos del jueves.
Por su parte, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, afirmó en una entrevista con Fox News que no habrá ejecuciones de manifestantes "ni hoy ni mañana".
El grupo de derechos humanos Hengaw, con sede en Noruega, indicó que la ejecución por ahorcamiento del manifestante iraní Erfan Soltani estaba programada para miércoles pero fue aplazada.
Trump ha amenazado en varias ocasiones con lanzar una operación militar contra la República Islámica para atajar la represión del movimiento de protestas en el país de 86 millones de habitantes.
Según la oenegé Iran Human Rights (IHR), radicada en Noruega, las fuerzas de seguridad iraníes mataron a al menos 3.428 manifestantes y detuvieron a más de 10.000 personas, aunque el balance real probablemente sea mucho mayor.