"Yo ni siquiera he preguntado qué pasó, qué le hicieron; no me he atrevido a preguntarle": duro testimonio de la esposa de Nahuel Gallo en NTN24
El gendarme argentino Nahuel Gallo está siendo sometido a una serie de chequeos médicos y evaluaciones psicológicas tras su regreso a Argentina el pasado 2 de marzo luego de estar más de un año encarcelado en Venezuela por orden del régimen madurista.
Según reportes, Gallo presenta una notable pérdida de peso tras haber pasado 448 días detenido en el penal El Rodeo I, en Caracas, Venezuela.
Para dar claridad a este asunto, su esposa, María Alexandra Gómez, habló en La Tarde de NTN24 y ofreció detalles sobre la excarcelación y el estado de salud de su pareja.
“Es necesario felicitar a Nahuel por tener entereza tras haber estado en ese lugar tan oscuro y también me felicito a mí por no haber decaído nunca... Le decía a mi hijo que su papá lo amaba y que estaba trabajando, siempre supo en su mente que papá volvería, cuando nos vimos en el aeropuerto fue el mejor abrazo que recibimos en mucho tiempo”, afirmó.
Mencionó que unos exámenes de sangre que le hicieron “salieron bien", y que "ahora le están evaluando la parte motriz".
"Hoy le están haciendo chequeos en el gastroenterólogo, porque tenía inflamada toda la parte estomacal por una huelga de hambre y por la mala alimentación que recibía en la cárcel del Rodeo I. Está bien de ánimo, de espíritu y mente, estoy seguro de que lo vamos a lograr, esto quedará atrás, pero no atrás olvidado... Ni perdón ni olvido, esto tendrá muchísima justicia”, manifestó Gómez.
“Yo ni siquiera he preguntado qué pasó, qué le hicieron. No me he atrevido a preguntarle", confesó.
No obstante, dijo que está emocionada “porque ya terminó la pesadilla”. “Él no logra asimilar que está con nosotros, que está a salvo... Cuando Nahuel me llama tenía 445 días en desaparición forzada en Venezuela, aislado e incomunicado todo ese tiempo, nunca entendió porque tenían ese grado de ensañamiento contra él”, añadió.
Gallo fue arrestado el 8 de diciembre de 2024 y recuperó su libertad el 1 de marzo de 2026. Durante su cautiverio, estuvo recluido en la prisión de El Rodeo I, donde fue víctima de torturas y tratos inhumanos.
De momento, Gallo se encuentra internado en la sede central de la Gendarmería Nacional Argentina, donde recibe atención médica especializada.