Amnistía Internacional pide a organismos multilaterales exigir y presionar al régimen de Nicaragua en contra de la reforma para prohibir elección de opositores
Amnistía Internacional (AI) pidió este jueves a la comunidad internacional elevar la presión contra una reforma en Nicaragua que excluirá a la oposición de las elecciones.
La Asamblea Nacional -controlada por el régimen- prevé aprobar a inicios de septiembre los cambios a la Constitución solicitados por Daniel Ortega para impedir la participación de opositores que, según él, están al servicio de Estados Unidos.
AI "solicita a los demás Estados que no reconozcan ni normalicen la supresión de este derecho (a elegir) como una decisión soberana de carácter interno", planteó la organización en un comunicado.
Además, insta a que planten la situación en todos los foros multilaterales pertinentes, y que exijan que "Nicaragua cumpla con todas las obligaciones vinculantes que le corresponden en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, especialmente aquellas que se pronunciaron voluntariamente".
La "reforma electoral es un intento por consolidar un sistema en el que el Estado decide arbitrariamente quién puede ejercer un derecho humano fundamental y quién queda excluido de él por motivos políticos", dijo Ana Piquer, directora para las Américas de AI.
El exguerrillero izquierdista de 80 años y su esposa, Rosario Murillo, de 75, son la cabeza del régimen con poder absoluto y un fuerte control sobre la sociedad, especialmente tras las protestas de 2018 cuya represión dejó más de 300 muertos, según la ONU.
Según el jefe del Legislativo al servicio del régimen, Gustavo Porras, la Constitución establecerá que "no podrán ser candidatos a cargos de elección popular, ni podrán ejercer cargos públicos (...) los golpistas" y "los que hayan incurrido en actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Nicaragua".
También excluirá a "los traidores a la Patria" ya quienes "viven pidiendo intervención militar", que "aplauden y piden sanciones para todos nosotros", agregó.
La reforma, además, ampliará el período presidencial de seis a siete años "prorrogables", lo que, según líderes opositores, supone entrar en las elecciones.
El texto completo de la iniciativa no ha sido difundido aún por la Asamblea ni por la dictadura de Ortega.