"Esto está llegando al límite, el tiempo se acaba": presidente boliviano sobre bloqueos y protestas que desestabilizan la economía del país
Este miércoles, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, llamó al diálogo a los manifestantes, al advertir que la crisis "está llegando al límite".
Durante un acto público en La Paz, el mandatario boliviano aseveró: "El país necesita orden y esto está llegando al límite (...) El tiempo se acaba. Convocamos al diálogo".
Precisamente en La Paz, sede del gobierno, así como la vecina ciudad de El Alto, son el epicentro de las protestas y bloqueos, que han causado escasez de alimentos, medicinas y combustible.
Un día antes de este pronunciamiento, el Congreso de Bolivia abrió la vía para que el presidente Rodrigo Paz pueda declarar un estado de excepción que le permitiría usar a los militares y restringir algunas libertades con el fin de frenar las masivas protestas que exigen su renuncia.
Con más de dos tercios de votos a favor, la Cámara de Diputados eliminó una norma que limitaba desde 2020 la capacidad del presidente de aplicar estados de excepción. Suprimida también previamente por el Senado, Paz queda con el camino libre.
"Queda sancionada la presente ley", dijo el jefe de la Cámara, Roberto Castro, tras más de cinco horas de debate en sesión virtual, a la que asistieron 117 de los 130 diputados.
Paz, con seis meses en el poder, encara desde inicios de mayo bloqueos de rutas y protestas de trabajadores de distintos sectores que solicitan medidas para enfrentar la crisis económica.
Además de poder sacar a los militares a las calles para apoyar a la Policía en la contención de las manifestaciones, los estados de excepción limitan las concentraciones, vitales para protestar.
Bolivia lleva varias semanas de protestas contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz, a quien diferentes sindicatos exigen la renuncia.
Si bien el jefe de Estado apuesta por el diálogo, no se descarta la militarización en el país suramericano para frenar los bloqueos que acentúan los problemas económicos que atraviesa dicha nación.
Según datos ofrecidos por el jefe de Estado, los efectos en la economía llegan a los 600 millones de dólares de pérdidas.