Exiliados y víctimas del régimen envían cartas a Maduro en la cárcel para desahogar el dolor y los abusos que dejó la dictadura
En Estados Unidos el derecho de los presos a recibir cartas está protegido por la Constitución, porque esta no debe restringir la libertad física, ni eliminar la dignidad humana, ni el acceso a la comunicación con el exterior.
En ese contexto, la necesidad de desahogo, los años de silencio forzado y el deseo de poder expresar lo que en el pasado no se pudo, de esta forma nació la carta de Marian Valero, una artista venezolana que decidió enviarle una carta a Nicolás Maduro en la prisión federal de New York, donde permanece detenido.
“Hola, Nicolás. ¿Qué tal el catre donde estas durmiendo?, no te pregunto si es cómodo, te pregunto si al menos no es el piso helado donde duermen los presos políticos del SEBIN”, estos son algunos fragmentos que le escribió Valero a Maduro.
La exiliada y artistas venezolana aclaró que esto lo hace desde el respeto, sin insultos, ni amenazas para expresar el dolor de millones de venezolanos, tanto los que están fuera del país como los que están dentro del país, que no pueden alzar la voz por miedo a una represión.
“Quiero inspirar a otros de que es una manera de decirle y desahogarse, muy respetuosamente de lo que ocurre con los venezolanos (…) ha sido para mi maravilloso poder ser voz de mucho de los venezolanos que dentro de Venezuela todavía aun no puede tener este derecho fundamental que es poder expresarse de manera libre”, expresó Marian Valero, quien también es actriz.
Desde entonces la iniciativa de Valero se ha viralizado en redes sociales y ha inspirado a muchos venezolanos en exilio a sumarse y enviar sus propias cartas, transformando este acto personal en un acto colectivo por quienes aun no pueden hablar.