“Se la aprendió. Nos dice unos versículos locos”: ‘Nicolasito’ revela que el dictador Nicolás Maduro se la pasa leyendo la Biblia tras las rejas
El hijo del capturado dictador Nicolás Maduro, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, reveló detalles de la rutina de su padre en una reciente entrevista para el diario El País y de cómo cambió su vida tras el éxito de la ‘Operación Resolución Absoluta’.
‘Nicolasito’ comentó que ha hablado telefónicamente con el autócrata y confesó que lloró al escucharlo tras la operación. Asimismo, reveló que, a Maduro, quien se encuentra el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, le conceden 510 minutos al mes para poder tener conversaciones hacia el exterior.
El hijo del dictador mencionó que Maduro está resguardado en una celda de aislamiento sobre una “cama estrecha” y pasa sus días leyendo la Biblia con una gran obsesión.
“Se la aprendió. Nos dice unos versículos locos” (...) “Mi papá nunca había sido así, pero ahora, en las llamadas, a veces empieza por ahí: ‘Tú tienes que escuchar Mateo 6:33. Y Corintios 3. Y el Salmo 108”, comentó.
Nicolás Maduro, quien tiene fuertes acusaciones de narcotráfico, corrupción, violaciones de derechos humanos y un éxodo masivo de venezolanos, también dedica su tiempo a leer otros libros de distintos temas como la Constitución de Venezuela, el Discurso de Angostura de Bolívar y otras obras relacionadas con el libertador venezolano.
Curiosamente, Nicolasito’ afirmó que “el 3 de enero fue una suma. De agresión, de sanciones, de errores. De intereses. De todo” y admitió que “Hemos visto excesos, por decirlo bonito” sobre el sistema de represión del régimen venezolano.
“Yo soy miembro del partido, mi papá era el presidente, pero yo soy joven, yo no decidía”, enfatizó en su intervención.
En esta misma línea, el hijo del dictador admitió que vivió horas críticas al pensar que su padre había muerto tras el inicio de la operación y ante la confusión de las otras cabezas del régimen como los hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello.
Además, detalló que su padre lo encontraron las fuerzas de Estados Unidos mientras intentaba resguardarse en un armario, luego le golpearon la rodilla, mientras Cilia Flores acabó desmayada tras darse un golpe contra un mueble.
“Menos mal que supimos que Cilia estaba bien después, porque el charco de sangre que había era bárbaro”, expresó.
Por lo pronto, el proceso contra el dictador sigue avanzando, mientras su hijo defendió en la entrevista que “no tiene dinero” ni testaferros a pesar de las múltiples acusaciones que ha tenido por años la cabeza del régimen.
“Sería absurdo decir que vivía mal, pero la única propiedad que mi papá tiene es el apartamento que compró cuando era diputado con Cilia en El Paraíso. Y ese siempre fue el sueño de ellos: volver a ese apartamento”, argumentó.