El calor extremo amenaza el Inglaterra-Noruega y reabre el debate sobre la seguridad en el Mundial
El partido entre Inglaterra y Noruega que se jugará por los cuartos de final del Mundial 2026 no solo estará marcado por ver cuál será el ganador y podrá jugar los ocho partidos con los que sueñan muchas selecciones sino que también lo estará por las condiciones climáticas que se esperan para este sábado en Miami, por esta razón, lo anterior se ha convertido en un serio motivo de preocupación para científicos y especialistas en medicina deportiva, quienes hacen un llamado sobre los riesgos que representan el calor extremo que puede haber tanto para futbolistas como para los aficionados.
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De acuerdo con un análisis publicado por WIRED, la mezcla de altas temperaturas, humedad elevada y una masa de polvo que proviene del desierto del Sahara , podría provocar un nivel de estrés térmico que puede ser peligroso durante el encuentro.
Los expertos utilizan como referencia el índice de temperatura de bulbo húmedo y globo (WBGT), una medición la cual tiene en cuenta la temperatura ambiente, la humedad, la intensidad de la radiación solar y el viento. Para el partido que se disputará en Miami, los científicos estiman que este indicador llegará a estar cerca de los 31 grados Celsius, un nivel que supera considerablemente el umbral que se recomienda para que pueda existir la seguridad en actividades deportivas de esta magnitud.
El Colegio Americano de Medicina Deportiva recomienda suspender o aplazar eventos cuando el WBGT supere los 28 grados Celsius. Lo anterior se debe a que el organismo comienza a tener muchas más dificultades para disipar el calor y tener una temperatura corporal estable.
La FIFA establece que cuando el índice alcanza los 32 grados Celsius, se deben realizar pausas obligatorias para la hidratación y el enfriamiento de jugadores y árbitros durante el partido, aunque estas se están dando de manera constante en el Mundial sin importar el clima, haga calor o llueva. De todas formas, una coalición internacional de científicos advirtió hace poco tiempo que esas medidas pueden llegar a ser insuficientes frente a las condiciones previstas ya para el Mundial de 2026.
En una carta abierta dirigida al organismo rector del fútbol, investigadores que se encuentran en distintos continentes, pidieron extender la duración de las pausas de hidratación, duración que de por sí, ya manejan un tiempo el cual, para muchos fanáticos, equipos, directores técnicos e incluso funcionarios de la FIFA, no han estado para nada de acuerdo porque detiene mucho el juego.
Por otro lado, los investigadores recomiendan reprogramar los partidos cuando el riesgo por calor alcance niveles altos. Según los especialistas, tres minutos de descanso no bastan para que los futbolistas reduzcan de forma significativa su temperatura corporal.
Matt Maley, investigador en ergonomía ambiental y fisiología de la Universidad de Loughborough, explicó al medio WIRED que el calor podría cambiar incluso la forma de jugar. A su juicio, puede ser que los equipos reduzcan la intensidad de los sprints y recorran menos distancia para evitar un desgaste físico considerable, sobre todo porque pueden tener futuros encuentros en caso de avanzar a semifinales del torneo.