Avanzan las elecciones en Costa Rica: el país elige presidente y Asamblea Legislativa
Avanzan este domingo las votaciones en Costa Rica para elegir presidente, con la oficialista Laura Fernández como gran favorita por sus promesas de mano dura contra la criminalidad que, según sus rivales, empujarán al país al autoritarismo.
Unos 3,7 millones de ciudadanos están convocados a las urnas, que abrieron a las 06H00 locales (12H00 GMT) para renovar además las diputaciones en este país reconocido por su estabilidad y bienestar social, pero donde el narcotráfico se expande con una alta cuota de violencia.
Politóloga conservadora de 39 años, Fernández, heredera política del popular presidente Rodrigo Chaves, encabeza la intención de voto al poner en el centro la seguridad, principal preocupación de los costarricenses, según encuestas.
"¡Vamos a ganar en primera ronda y lo haremos con 40 diputados!", dijo la exministra de la Presidencia y de Planificación al cerrar su campaña, sobre la mayoría que necesita en un Congreso de 57 escaños para reformar la Constitución y los poderes del Estado.
Un triunfo de Fernández para gobernar por los próximos cuatro años afianzaría a la derecha en Latinoamérica, tras las victorias en Chile, Bolivia, Perú y Honduras. Chaves es un aliado del presidente estadounidense, Donald Trump.
Para evitar una segunda vuelta el 5 de abril, requiere 40% de los votos. Según la más reciente encuesta de la reputada Universidad de Costa Rica (UCR), obtendría 44%, aunque aún hay 26% de indecisos.
Pese a que en su gobierno los homicidios alcanzaron un pico histórico de 17 casos por 100.000 habitantes, Chaves culpa al poder judicial de mantener a los criminales en impunidad.
Según las autoridades, la mayoría de los asesinatos están vinculados al narcotráfico, que convirtió a Costa Rica, considerado por décadas uno de los países más seguros del continente, en centro logístico y de exportación de drogas.
Fernández propone finalizar la construcción de una cárcel inspirada en la megaprisión para pandilleros del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, a quien admira, aumento de penas y estados de excepción en zonas marginales conflictivas.
"No hay que encerrar a la gente por estar tatuados", replica Álvaro Ramos, candidato del tradicional Partido de Liberación Nacional (socialdemócrata) y segundo en los sondeos con menos del 10%.
"Me gusta Laura porque va de la mano del presidente. Aquí hay mucho robo, mucho chiquillo vendiendo drogas", señala Jessenia Ordóñez en Alajuelita, un sector de San José que está entre los más violentos del país.
Ariel Ramos, del izquierdista Frente Amplio, asegura que Fernández quiere implantar la democracia "dudosa" de El Salvador, donde Bukele tiene poder absoluto e instauró la reelección indefinida.
Los opositores, que también la califican de "populista" y "mala copia" de Chaves por usar la misma retórica agresiva, dicen que busca cambiar la Constitución para que su mentor vuelva al poder dentro de cuatro años. Actualmente solo podría postular tras dos periodos de gobierno.
Sus adversarios sostienen que, si ella gana, Chaves gobernará tras bambalinas el país de 5,2 millones de habitantes.