El fuerte descargo del número tres en el mundo por la asistencia médica que recibió Carlos Alcaraz en pleno partido del Abierto de Australia: "siempre están protegiendo a estos dos"
Una fuerte polémica sacudió la semifinal del Abierto de Australia entre el español Carlos Alcaraz y el alemán Alexander Zverev debido a un enfado relacionado con la asistencia médica que recibió uno de los tenistas en pleno partido.
Durante el encuentro, que se disputó en el Rod Laver Arena, en el tercer set Alcaraz empezó a presentar molestias físicas. Debido a esto pidio tiempo y tuvo que ser atendido por el personal médico que le revisó la pierna derecha, provocando el enojo del alemán.
Zverev, visiblemente enojado por la asistencia médica que estaba recibiendo el número uno del mundo, se acercó a los oficiales del Abierto de Australia para alegar la decisión de parar el juego.
El número tres en el ranking ATP le empezó a reclamar a los oficiales que la asistencia que estaba recibiendo su rival no estaba permitida ni dentro del reglamento.
Furioso, Zverev le comentó al juez de silla: "esto es una mierda. Está con calambres. ¡No puedes permitir esto!".
"Es increíble que le traten los calambres, es una tontería. El tratamiento por calambres no está permitido, no está lesionado", dijo el alemán.
Su enojo era tan grande, que mientras el español seguía siendo atendido, le dijo a los oficiales: "siempre están protegiendo a estos dos", haciendo referencia a Alcaraz y al tenista Jannik Sinner.
Pese a su enojo y reclamos, Alcaraz volvió a la cancha para disputar el partido de 5 horas y 27 minitos que terminó ganando por 6-4, 7-6 (5), 6-7 (3), 6-7 (4) y 7-5.
En la conferencia de prensa postpartido, el número tres en el mundo fue cuestionado sobre su enojo por la asistencia médica que recibió Alcaraz en pleno partido y que interrumpió su saque.
Ante los periodistas, Zverev no se quedó callado y reafirmó sus palabras diciendo que su rival no estaba lesionado, sino que solo tenía calambres.
"No puede pedir tiempo médico. Pero qué puedo hacer, no es mi decisión", puntualizó el tenista quien también agregó que fue una situación que no le gustó.
Sin embargo, explicó que no quiere que su enfado opaque el partido que calificó como "de las mejores batallas en Australia".