Diosdado Cabello desestima llamado a elecciones en Venezuela: "ahora las piden porque hay ausencia absoluta de Maduro"
El ministro del Interior del régimen venezolano, Diosdado Cabello, le restó importancia a la exigencia de convocar nuevas elecciones ante la "ausencia absoluta" del dictador Nicolás Maduro.
El pueblo venezolano, los líderes democráticos y la comunidad internacional exigen a Delcy Rodríguez convocar elecciones ante la "ausencia absoluta" del izquierdista, procesado por narcotráfico en Nueva York, tras cumplirse el plazo de 90 días que establece la Constitución.
Cabello, quien fuera hombre de confianza de Maduro y uno de los más acérrimos chavistas, se mostró en contra de los comicios pese a que Estados Unidos presiona al régimen para llevarlos a cabo.
"Ahora piden elecciones porque hay ausencia absoluta del presidente Nicolás Maduro. Bueno, ustedes nos decían que Nicolás Maduro no ganó y cómo es que ahora piden ausencia absoluta de alguien que no ganó", ironizó Cabello.
“Les entró una preocupación por las elecciones”, dijo.
Y añadió: "aquí está demostrado que las elecciones no son la solución porque cada vez que pierden ellos una elección entran en la fase de conspiración, de violencia".
Maduro fue proclamado ganador mediante un escandaloso fraude en las elecciones presidenciales de 2024 para un tercer mandato consecutivo sin que el ente electoral publicara en su página oficial actas con los cómputos detallados.
La oposición denunció entonces fraude y reivindicó el triunfo del presidente legítimo, Edmundo González Urrutia, quien se exilió en España luego de ser amedrentado por la justicia venezolana manejada por la dictadura.
"Pónganse de acuerdo porque ustedes dijeron que él era el presidente de Venezuela y ahora andan (pidiendo) elecciones", indicó Cabello durante una conferencia de prensa del partido de gobierno.
Gremios sindicales convocaron el lunes a una marcha hacia la embajada de Estados Unidos en Venezuela el jueves para exigir el mismo llamado a elecciones.
Rodríguez tomó el puesto de Maduro bajo fuertes presiones del presidente Donald Trump, que ha dicho estar a cargo de Venezuela y de la venta de su petróleo.
Además, adelanta una agenda de reformas legislativas para abrir el país con las mayores reservas probadas de crudo del mundo a la inversión extranjera.
Sin poner su mirada sobre la crisis social, los presos políticos y la represión hacia el pueblo, Rodríguez se escuda en una agenda económica con la que pretende ganar tiempo.