Un grupo de científicos capturó impactante imagen que muestra la química oculta de la zona central de la Vía Láctea
Un nuevo descubrimiento ha dejado una impactante imagen que le da la vuelta al mundo y que desvela cada vez más los misterios que oculta la Vía Láctea.
Esta vez un grupo de científicos logró capturar la región central de la Vía Láctea, en una sorprendente e inigualable fotografía hecha por el radiotelescopio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA).
La impactante imagen muestra la zona central de la galaxia espiral gigante, punto en donde la formación de las estrellas podría ser la clave para comprender incógnitas relacionadas con el universo y sus orígenes.
Se trata de una imagen gigantesca, en la que se extiende una región de 650 años luz. En ella, se logra ver una compleja red de "filamentos de gas cósmico" con un detalle sin precedentes, así lo describe el comunicado emitido por el Observatorio Europeo Austral (ESO).
De acuerdo con el comunicado del ESO la imagen es un rico conjunto de datos que permitirá "a la comunidad astronómica profundizar en la vida de las estrellas presentes en la región más extrema de nuestra galaxia, junto al agujero negro supermasivo que hay en su centro".
Ashley Barnes, astrónomo del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Alemania, que forma parte del equipo, afirmó: "Es un lugar de extremos, invisible a nuestros ojos, pero ahora revelado con extraordinario detalle".
El equipo de científicos usó ALMA -que opera en el desierto de Atacama, en Chile-para poder escanear por primera vez dicha zona conocida como Zona Molecular Central (CMZ por sus siglas en inglés).
Allí, las observaciones proporcionan una visión única del gas frío, es decir, la materia primer a partir de la que se forman las estrellas.
Esta imagen es la primera vez en la que se explora con detalle dicho gas frío de toda esta zona en la Vía Láctea.
"La región que aparece en la nueva imagen abarca más de 650 años luz. Alberga densas nubes de gas y polvo que rodean el agujero negro supermasivo que hay en el centro de nuestra galaxia", explicó Barnes.
Además, el conjunto de datos como las estructuras de gas de decenas de años luz de diámetro hasta las pequeñas nubes de gas alrededor de las estrellas individuales.
Esta imagen está compuesta por un conjunto de observaciones captadas por las 66 antenas milimétricas y submilimétricas que forman ALMA, un radiotelescopio gigante situado en el desierto de Atacama, en Chile, y gestionado por el ESO, Estados Unidos y Japón.
Estas observaciones darán lugar a la publicación de varios artículos en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
Por su parte, Steve Longmore, profesor de astrofísica en la Universidad John Moores de Liverpool, en el Reino Unido, y miembro del proyecto ACES, que busca estudiar la CMZ, señaló que: "la CMZ alberga algunas de las estrellas más masivas conocidas en nuestra galaxia, muchas de las cuales viven rápido y mueren jóvenes, terminando sus vidas en potentes explosiones de supernovas e incluso hipernovas".
"Al estudiar cómo nacen las estrellas en la CMZ, también podemos obtener una imagen más clara de cómo se desarrollaron y evolucionaron las galaxias", añadió.
Según el comunicado del ESO, el estudio "desentraña la intrincada química de la CMZ, detectando docenas de moléculas diferentes, desde las simples, como el monóxido de silicio, hasta las orgánicas más complejas, como el metanol, la acetona o el etanol".
"Creemos que la región comparte muchas características con las galaxias del universo temprano, donde las estrellas se formaban en entornos caóticos y extremos", dijo Longmore.